Título
Infarto Agudo de Miocardio: Cosas que hay que saber.

Tipo
Divulgación Científica
Autor
Dr. Eduardo Luis Freggiaro
corespondencia a: freggiaro@infovia.com.ar

 

Introducción

El infarto de miocardio o el comúnmente llamado ataque cardíaco, ocurre cuando una arteria coronaria se bloquea y no suministra al músculo del corazón (el miocardio es una de sus partes) el oxígeno suficiente. Estas arterias son las encargadas de proveer al corazón de sangre rica en oxígeno, que es necesaria para que el músculo cardíaco se contraiga y envíe en cada contracción la sangre que se demanda en el resto del cuerpo. Si el tejido muscular del corazón no recibe oxígeno comienza a morir. Así el tejido se desgarra y produce el infarto. Si bien esta obstrucción es la causa más común, existen otras que pueden causar el mismo efecto (cocaína, anemia severa, espasmo de los vasos sanguíneos, etc). La muerte del músculo del corazón puede resultar en un debilitamiento (falla cardiaca congestiva), en daño de las válvulas cardíacas y en ruidos irregulares del corazón (arritmia).

Síntomas del ataque cardíaco:

Los signos del ataque cardíaco pueden ser difíciles de identificar. Mucha gente no reconoce los síntomas aún en el medio de un ataque. El tiempo que transcurra hasta recibir el tratamiento puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Puede presentarse con muchas formas, pero el síntoma típico es un fuerte dolor en el pecho que frecuentemente se irradia hacia el brazo o el hombro izquierdos, acompañado por una respiración corta, sudor y náuseas. Otros síntomas son debilidad, vértigo, desmayo y/o mareos. Es decir, recuerde que el ataque cardíaco no siempre se presenta con dolor en el pecho.
La "angina pectoris" o angina de pecho, es el término médico que define una sensación de dolor, pesadez, quemazón u opresión en el pecho, detrás del esternón. La angina ocurre cuando el músculo del corazón no recibe momentáneamente el oxígeno necesario, por un estrechamiento temporario de las arterias coronarias (los vasos que llevan el oxígeno al corazón). Una causa de esto puede ser el ejercicio físico o una situación de stress, donde el corazón demanda más oxígeno del que las arterias le pueden brindar. Un pronto tratamiento de la angina puede prevenir el ataque cardíaco.

¿que hacer si los síntomas aparecen?

Siéntese o acuéstese. Llame urgente al médico o a un servicio de emergencias, nunca piense que "ya va a pasar" o que "no es nada". No determine usted si está sufriendo o no un infarto, deje que el médico lo haga y recuerde que los síntomas pueden ser muy confusos y vagos.
El tiempo es vital para el tratamiento del cuadro. Las personas que ya han sido diagnosticadas y tratadas por su cardiólogo pueden poseer pastillas de nitroglicerina de las que pueden hacer uso según se lo indicó su médico. Esta droga ensancha los vasos sanguíneos y de esta manera permite que llegue al corazón el oxígeno que le está faltando. No conduzca su auto para ir hasta un lugar donde lo atiendan, pida ayuda. Trate de actuar con calma pero con rapidez pues si transcurre mucho tiempo pueden ocurrir daños permanentes en el corazón o incluso la muerte.

Lo importante: prevenir.

Esta es la filosofía de la medicina actual. Existen muchas y muy variadas recomendaciones para tratar de mejorar la calidad de vida y prevenir los problemas cardíacos.
El colesterol es necesario para la vida, pero si nuestra cantidad en la sangre es inadecuada, se deposita sobre las arterias del corazón produciendo un tapón (placa de ateroma) que puede llevar al infarto. Por esto es muy importante controlar los niveles sanguíneos y el metabolismo del colesterol.
El fumar aumenta 2,5 veces el riesgo de un ataque cardíaco con respecto a una persona que no lo hace. Las mujeres que fuman tienen un riesgo aún mayor que los hombres que fuman.
La presión arterial alta, o hipertensión, por mucho tiempo ha sido una causa probada de la coronariopatía. Reduciendo la presión arterial directamente reduce las oportunidades de desarrollar problemas coronarios. En general se está de acuerdo que entre menor sea la presión, menor es el riesgo.
La inactividad física es en realidad el cuarto contribuyente más peligroso a la cardiopatía. El riesgo disminuye radicalmente para los que realizan actividad física en forma regular.
La obesidad está relacionada con la hipertensión, la diabetes, los niveles de colesterol anormales y la falta de ejercicio, todas estas condiciones contribuyen al riesgo para un ataque cardíaco.
El alcohol en cantidades bajas parece ejercer un efecto favorable sobre el colesterol y también puede proteger contra la coagulación. Las dosis más grandes de alcohol, sin embargo, pueden elevar la presión arterial, desencadenar latidos del corazón irregulares, y dañar el músculo cardíaco, por no decir nada de los muchos otros problemas médicos y emocionales causados por el abuso del alcohol. Las mujeres son particularmente sensibles al daño del corazón por el abuso. Para individuos responsables que están libres de la enfermedad del hígado, del estómago, y neurológica, sin embargo, uno o dos vasos de vino al día puede(n) ser beneficioso(s).
Una dieta para un corazón saludable debe ser alta en frutas y hortalizas frescas y fibra, baja en sodio y baja en grasa
Para las mujeres, se ha mostrado que la terapia del reemplazo de estrógeno reduce el riesgo de ataques cardíacos en las mujeres postmenopáusicas por casi 50%. Los estrógenos aumentan los niveles de sangre de HDL, el "colesterol bueno" y también pueden ayudar a sanar los vasos sanguíneos dañados.
Existen muchas recomendaciones para hacer, pero la conclusión que debe quedar es que el ataque cardíaco es algo serio y que probablemente no nos avise antes de presentarse. Por eso si hace mucho tiempo que no visita a su médico para un control, hágalo periódicamente, sobre todo si sabe que presenta algunos de los factores de riesgo que antes fueron mencionados. No dude en consultar a su médico, el sabrá darle el mejor consejo.

Nota: las opiniones, conclusiones y datos aquí publicados son responsabilidad absoluta de los autores.

 

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