
Título
Artritis reumatoidea: una
enfermedad muy común
Tipo
Divulgación
Científica
Autor
Dr. Eduardo Luis Freggiaro
corespondencia a: freggiaro@infovia.com.ar
Introducción:
La artritis reumatoidea es una de las enfermedades más
comunes. Aproximadamente el 1% de la población sufre esta
enfermedad que es más frecuente en mujeres que en hombres y que
se desarrolla generalmente entre los veinte y cincuenta años de
edad. Se cree que se debe a un mecanismo autoinmune disparado
probablemente por un virus en personas que son vulnerables. Se
entiende por autoinmunidad a todo cuadro donde el cuerpo "se
desconoce" a sí mismo y monta un ataque contra estructuras
propias, de la misma manera que lo hace para defenderse de los
agentes externos que lo atacan.
El proceso causa la inflamación de la articulación (sinovitis).
La sinovitis tiene dos componentes: la inflamación y la
proliferación que produce la destrucción de la articulación
característica en la artritis reumatoidea. Es una enfermedad
crónica que puede extenderse durante 20 años o más.
Manifestaciones clínicas:
Se presenta como una artritis simétrica (inflamación de las
articulaciones de ambos lados). La artritis es frecuentemente
proliferativa y erosiva, y puede producir deformaciones. Aunque
la inflamación no es usualmente severa, la articulación se
torna ligeramente caliente y rígida. Una característica
particular de la artritis reumatoidea es la "rigidez
matutina" en las articulaciones, impidiendo el normal
movimiento de las mismas al levantarse. Esto se debe a la
acumulación de líquido en la articulación producto de la
inmovilidad de la noche. La enfermedad comienza en una o dos
articulaciones y en la mayoría de los casos progresa hasta
afectar 20 o más articulaciones. Es muy típico el comienzo en
las manos y los dedos. La proliferación de distintos tipos de
células en articulación produce una "masa" conocida
como pannus que puede comer el cartílago erosionando la
articulación. Esto sumado al desgaste de los tendones y
ligamentos dan lugar a la deformación característica de la
artritis reumatoidea, aunque muchos pacientes severos no
presentan deformaciones.
Diagnóstico:
Se realiza con un solo test de laboratorio donde se busca la
presencia en el torrente sanguíneo de un anticuerpo llamado
Factor Reumatoideo, aunque esto no es imprescindible para su
diagnóstico. Un resultado negativo de este análisis no descarta
la enfermedad. Las radiografías pueden ayudar para confirmar el
diagnóstico. Allí se ven las típicas erosiones que produce
esta enfermedad sobre la articulación.
Tratamiento de la Enfermedad:
Existen varios tipos de drogas para su tratamiento. Podemos
mencionar dos tipos de todos los que existen por ser los más
conocidos popularmente: los corticosteroides y los
antiinflamatorios no esteroideos como la Aspirina. Es fundamental
concurrir al médico para que él realice el diagnóstico y
evalúe cuál es la terapéutica más adecuada para cada caso.
Últimamente se han producido nuevas drogas que junto a las que
ya se conocen, ayudan a luchar contra esta enfermedad de una
manera más adecuada.
Como consejo: si usted cree que posee estos síntomas no dude en
consultar a su médico de confianza que sabrá como implementar
un tratamiento para su problema, no se automedique. Recuerde que
cuanto más precoz sea el diagnóstico de este cuadro, mejores
serán las posibilidades para combatirlo.
Nota: las opiniones, conclusiones y datos aquí
publicados son responsabilidad absoluta de los autores.